martes, 8 de abril de 2008

Retoricido

Creo que un principio pensé que estabas desubicado, lo cual quiere decir, o bien q el contexto no se condecía con vos o la inversa, y en verdad parece ser lo mismo.
Pensé que te merecías otra realidad o que esa realidad no te merecía, tenia la sensación de que se estaba desperdiciando gran parte de tu ontología, te veía en potencia, como si tu capacidad estuviera encerrada en los muros de la ciudad que nos vio nacer, y es que ya no estamos en al antigua Roma y enviarse a uno mismo trans muro, no es un pena, sino muchas veces una gracia.
Luego de pensar eso, me di cuenta que en verdad era ya lo que estaba fuera de contexto, la que no se correspondía con vos, en verdad no me entendías, no podrías nunca arribar a mis lugares, y cuando digo lugares son esos que son mas que un espacio en un tiempo.
Me equivoque. Pensé que eras capaz de mirarme las ideas, pero en verdad solo estabas mirando a una intrépida muchachita que te llevaba en un derrotero entre pasional e intelectualoide, una grieta en la que cualquier hombre en tu condición caería, un error tan perdonable como inevitable, una tentación que no da opción. Perdón por ser yo.
Intento recordar tu cara, simple como la palabra que la significa, y no puedo, no se porque pero tampoco es tanta la angustia, es que en verdad las ausencias no tiene porque tener rostro, es mas ya no recuerdo tu nombre, pero sigues siendo ausencia.
No se si un tango o un bolero, quizás mejor un malambo para zapatearte el alma, a ver si se te cae un sentimiento, de esos que son tan nada y tan todo, que rompen esquemas espirituales.
Creo que el mejor párrafo se logra con unas palabras simples, por decir de mierda y que de igual modo suenen lindas, simples y lindas, que despierten los razonamientos mas complejos, que dejen perplejo, pero no por la complejidad sino, por una estructura que se refiere a algo mas, que es una especie de reflejo no retorcido. Seguro que a vos no te sale no, porque sos el ejemplo patente de lo retorcido, creo que en algún tiempo en algún diccionario de sinónimos saldrá junto a la palabra retorcido tus dos nombres, tu apellido y tu DNI. Seguro estarás pensando que en verdad la retorcida soy yo.

Linea Curzon

Te regalaría un caballo hecho de letras, para que me galopes un poco las ideas. Que real que me resulta la metáfora, porque los pensamientos a mi se me suceden como potrillo desbocado, que filosofía equina que me esta surgiendo, que noche desmedida.
Es inminente el trazado de una línea Curzón en la calle 9 de julio, que linda que va ser nuestra frontera, yo no libro batallas contra el ejercito que enarbola el estandarte de la cobardía, prefiero el vicio de la temeridad.

Orgullo

Podría buscar fundamentos para justificar porque te escribo el ultimo párrafo de esta prosa, de seguro q los hay, es así q estoy completamente convencida q ante al orgullo y la sinceridad me quedo con la ultima, básicamente porque a mi me dan orgullo las cosas loables q hago y no esconder mis sentimientos por miedo a sentir indefensa y descubierta en plenitud… donde se apoyaría el orgullo en tal actitud? Leyendo a Bécquer, me encontró la reflexión… el amor no tiene un diccionario donde encontrar donde termina el orgullo y empieza la dignidad… en todo caso yo soy digna de mis sentimientos.
Sinceridad, decir lo q pienso, hacer lo q digo, frases que casi llegan a un silogismo, que suena típica del ideario popular, gastada y desgastada… sin mas, yo soy sincera, me resulta casi tan fatal como respirar, y por mas q lo intente no puedo evitarlo, soy sincera para la bueno y también para lo malo, no reparo en la alteridad y en la afección que pueda causar en ella cuando lanzo una oración espontánea y autentica, redundante de sentimientos.
No reparo en la objetividad, cuando siento que te amo, no reparo en la subjetividad cuando te digo q te amo.
Y no se me fue el orgullo, y no soy menos digna. Soy mas yo, cuando te digo lo que vos haces que sea.