viernes, 8 de febrero de 2008

A esta hora

Y hoy a esta hora de la noche, me llena los espacios, una nostalgia a la q no le cabe ni rostro ni nombre, una nostalgia que con antagonismo se contenta con ser ausencia perseverante.
Hoy no dejo de imaginarte, de reinventarte a cada instante, no dejo de añorar tu ontología, desplegada a la realidad, interactuando con mis anhelos.
Rítmicas las horas pasan, sin ser más que la sucesión de fracciones menores de tiempo. Es así que las cosas, aun las más complejas, se descomponen hasta llegar a lo que en verdad son, lo más simple.
No se que hago escribiendo, palabras que se pierden, que no perduran mas que un instante, como realidad originaria, la próxima vez que estén en mi mente, será por una reproducción, por un reflejo, y Heraclito tenia razón, ya no seremos los mismo, aunque la quietud de las palabras en la hoja, parezca patente, ellas no serán las mismas, porq yo en este instante ya soy otra.

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